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Marta López Luaces
Proserpina
El primer día de primavera
subió del Erebo
puso sus pasos en el olvido de los sueños
y salió
la despojada de su género
regresa al verbo
de la madre
los ojos de la espera
Ceres, detenla
para que resucitada del silencio
la palabra habitada
cree el universo
policromo de su cuerpo
Y antes de que el río de la ausencia,
-camino pérfido al que siempre llega-
la posea,
retenla
en el umbral de tu mirada
y canta.
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